“Yo no haré nada, no diré nada, pero si el Señor lo quiere, Él lo hará…”
(Madre Camino, 1940)
Esta frase, tan sencilla como profunda, ha acompañado a generaciones de Misioneras de Cristo Jesús. No es solo un recuerdo del pasado: es una forma de estar en el mundo, una espiritualidad que sigue latiendo hoy con fuerza.
Celebrar 82 años de vida del Instituto es hacer memoria agradecida de un camino sembrado por muchas mujeres que confiaron, entregaron su vida y caminaron tras las huellas de San Francisco Javier, allí donde la misión las llevaba.
Desde los inicios humildes hasta la presencia en cuatro continentes, el carisma recibido sigue siendo una llamada viva: confiar, discernir, responder. En un mundo marcado por la fragmentación y el enfrentamiento, vivir juntas siendo distintas se convierte en profecía.
Dios continúa sorprendiéndonos.
Dios sigue siendo novedad.
Dios nos invita, hoy también, a dejarnos desinstalar y a responder sin reservas.
Si Él lo quiere… lo hará.
Y nosotras caminamos en esperanza.


