Una nueva comunidad de Misioneras de Cristo Jesús comienza su camino en Delicias
El pasado 16 de septiembre tuvo lugar la eucaristía de inicio de curso de la nueva comunidad de Misioneras de Cristo Jesús en Delicias. La comunidad está integrada por cinco hermanas de diversas procedencias que reflejan la riqueza y universalidad de la misión: Chrisbina (India), Xiaoli (China), Lai (Vietnam), Jeanne (Congo) y Luisi (España).
Su propósito es caminar juntas en fraternidad y hacer presente a Jesús a través de su vida cotidiana, siendo testimonio de su amor en medio del pueblo. Desde la diversidad de culturas y trayectorias, esta nueva comunidad quiere encarnar la llamada misionera que une a todas las hermanas de la congregación: anunciar el Evangelio desde la cercanía, la sencillez y el encuentro.
La celebración eucarística contó con la presencia de don José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) España, quien acompañó a la comunidad en este momento significativo de envío y comienzo.
Las claves de la vida comunitaria quedaron iluminadas por las palabras de San Pablo en el Himno al Amor, recogido en la primera carta a los Corintios:
“El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca”.
Estas palabras expresan el horizonte que inspira el caminar de la comunidad. Con la confianza puesta en Dios, las hermanas comparten la certeza de que el Amor que las ha convocado las capacitará también para ser reflejo suyo allí donde se encuentren, en cualquier servicio o misión que la Iglesia les confíe.
Encomendamos este nuevo comienzo a Santa María, Reina de las Misiones, a San Francisco Javier, cuya pasión misionera continúa siendo fuente de inspiración, y al Cristo de Javier. Que su protección y bendición acompañen a esta comunidad para que sea signo vivo del amor de Dios y testimonio de esperanza para todas las personas con las que comparta el camino.


