Morir es preparar la última fiesta Recordamos a tantos que partieron Y al saber que a tu abrazo se encaminan. No nos queda otro canto que el silencio
Quizás su ausencia de ahora nos invade. Brillan los ojos al evocar sus gestos Bailan la gratitud y la nostalgia Por todo lo que alguna vez nos dieron…
… todos cruzaremos esa puerta Y al pasar ese umbral, descubriremos Que ya tú nos estabas esperando Que la vida era el pórtico del cielo Cantaremos de nuevo, y para siempre Con quienes hoy nos dejan su recuerdo
(“La última puerta” José Mª R.Olaizola, SJ)


